¿A quién venderme, qué bestia adorar?
¿A qué imagen santa atacar?
¿Qué corazones destrozaré?
¿Qué mentira debo sostener?
¿Sobre que sangre caminaré?
La cortina de mi ventana sufrió un accidente anoche y se quedó descolgada por un lado. Hoy, 6:00 am, las primeras luces de la mañana me despertaban. Que horror! pero si hoy no tengo nada que hacer ¿por qué madrugar tanto? Igual con tanta luz me es imposible volver a conciliar el sueño. Lo primero que pienso es en aprovechar el día, me proyecto todo lo que haré; entre visitas al banco y comprarle regalos a mis adorados sobrinos, aparece en mi mente las palabras de la profesora Ballena, donde nos pide que leamos y escribamos todo lo que podamos. Pienso en el libro que acabé de leer hace dos días y en el vacío existencial que deja un libro acabado. Pienso en mi lista de cosas que hacer antes de morir y en uno de los puntos: Escribir un libro.
Desde pequeña me ha gustado la lectura. mis primeros recuerdos son con mi colección de cuentos en las noches leyéndolos y releyéndolos una y otra vez. La verdad es que no se como me entretenía antes de aprender a hacerlo.